La leptina y su papel en la obesidad
Hace ya quince años se identificó una nueva hormona: la leptina. Su descubrimiento causó un gran revuelo puesto que algunos vieron en ella una explicación para la obesidad y, por tanto, una posibilidad para su tratamiento.
Siempre se ha sabido que una parte de la población es capaz de mantener un peso corporal normal a pesar de no prestar demasiada atención a su estilo de vida. La pregunta era, ¿cómo?
La leptina es aquella hormona que regula el apetito y factor de equilibrio en el peso corporal, estimulando al cerebro para ordenar al organismo cuando debe parar de buscar comida o debe continuar con el deseo de comer.
Sin embargo, enseguida se vio que, contrariamente a lo pronosticado, las personas con obesidad tenían niveles más altos de leptina que las personas con peso normal. Ello querría decir que las personas con obesidad probablemente eran resistentes a la leptina.
Ahora sabemos que la leptina tiene efectivamente un rol en el control del apetito pero en personas con buen estado de salud donde aun no se ha producido la resistencia del cerebro como en obesos, algo parecido a lo que ocurre en diabéticos insulinoresistentes.
Se están haciendo esfuerzos por volver nuevamente a hacer sensible el cerebro a los efectos de la leptina pero sin demasiados resultados en humanos, pero si en ratones donde se encontró una posible solución.
Esta es la de combinar la leptina con otros medicamentos como el Bufenil lo que da un resultado asombroso pues se potencia la acción hasta en 10 veces, quemando calorías aun cuando continúan teniendo una dieta rica en grasas.
Ahora se continúan las investigaciones para obtener los mismos resultados en los humanos, los que podrían tener resultados en el mediano plazo. Los resultados son publicados en el Journal Cell Metabolism.
Ciertamente, la historia de la leptina no ha sido la que sus descubridores hubieran deseado, pero ha ayudado a entender que lo del peso corporal no es una cuestión de suerte sino finamente regulada.
Podríamos concluir entonces que no es obeso el que quiere sino aquel a quien su organismo se lo permite y que intentar luchar constantemente contra algo que anda mal es una tarea ardua.
Pensar en estos términos sobre la persona obesa puede, por lo menos, hacernos variar la concepción que a menudo tenemos de ella, y que su tratamiento tiene una esperanza siempre renovada.
Puede ver aquí el artículo original sobre la Leptina.
DISFRUTE LA VIDA.





Esta informacion desmitifica a la persona obesa..a la cual se le atribuye su sobrepeso a falta de voluntad, flojera, etc… En ocasiones puede que la causa sea simpleemnte biologica, por lo cual se hace mas importante aun una cultura de la salud, para que las personas acudan al medico y no se queden con e problema solo porque la sociedad los discrimina.