Obesidad infantil ¿Genes o estilo de vida?
Un aumento excesivo de peso a edades tempranas, fruto de una alimentación desequilibrada, puede contribuir a sufrir uno de los mayores problemas de carácter nutricional, la obesidad. Pero ¿es genético o es sobretodo un problema de hábitos y estilo de vida?
A finales de los años ochenta las teorías genetistas de la obesidad afirmaron que la heredabilidad del peso corporal era de hasta un 40%.
En el genoma humano se han identificado diversos genes candidatos a la predisposición genética de padecer obesidad pero aún así, no se debe descuidar el papel que juega el ambiente porque el estilo de vida influye de manera decisiva en los hábitos alimentarios.
Tenemos los siguientes factores que predisponen a la obesidad infantil:
- Un nivel socio-económico alto, ser hijo único, el pequeño de los hermanos o pertenecer a una familia con un sólo progenitor aumenta la prevalencia de esta enfermedad.
- Ir al colegio en autobús, subir en ascensor, participar en las actividades extraescolares sedentarias (manualidades, idiomas, entre otras), junto a un exceso de horas de televisión que incitan al niño a ingerir una gran cantidad de alimentos con “calorías vacías”, generan un estilo de vida poco activo.
- Otro aspecto a considerar son las actitudes que la familia del niño tiene hacia la comida, puesto que en muchas ocasiones a los padres le satisface que sus hijos coman mucho.
Se recomienda cuando en la familia existe uno o varios miembros con obesidad o con enfermedades cardiovasculares tomar acciones rápidas para su tratamiento. Visitar al pediatra y al nutricionista para planear una dieta es de vital importancia.
Debemos tener muy claro que la obesidad durante la infancia es causante de múltiples trastornos tanto en el organismo como psicosociales, por lo que se debe tomar medidas preventivas prontamente.
DISFRUTE LA VIDA.




